Cr. Juan José Fernández nacido en Salta el 10 de febrero de 1950, casado con Soledad Elva Lopez con quien tuvo dos mellizos Facundo y Martín y María Belén.
Egresó de la Universidad Nacional de Salta con el título de CONTADOR PUBLICO NACIONAL; MASTER EN GESTION DE EMPRESAS, titulación conjunta de la Universidad de Alcalá – Madrid – España y la Universidad Nacional de Salta – Argentinay obtuvo el DIPLOMA EN ORGANIZACIÓN Y METODOS del Instituto Nacional de Administración Pública de la Universidad Nacional de Alcalá de Henares (Madrid) España.
Entre otras funciones, se desempeño como Secretario de Estado de Ingresos Públicos de la Provincia de Salta, Ministro de Educación de la Provincia de Salta; Presidente del Directorio del Ente Regulador del Juego de Azar y Presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Salta por dos períodos 1989-1991 y 1994-1997.
A continuación una semblanza escrita por su hermano de la vida Cr. Víctor Hugo CLAROS
Evocamos con ternura infinita a un amigo frutal que pasó por la vida sembrando capítulos de asombro. Los que tuvimos la suerte de acompañarlo en distintos tramos de su tiempo hoy lo vemos como una estrella inalcansable que alumbra nuestro derrotero.
El pan de su amistad, fresca como agua de manantial, nos obliga al permanente recuerdo, a pesar de este silencio que nos separa, sentimos su distancia como fuertes gritos.
Su vida ha sido una universidad sin límites que sirve de espejo y de ejemplo.
Lo recordamos en esa brillante carrera realizada en el entrañable Banco de Préstamos y Asistencia Social, ya que desde niño cantor llegó hasta el último peldaño que le ofrecía el desafío, ser el Gerente General. Su capacidad y su voluntad eran el timón que vencía todas las marejadas y conducía a puerto seguro.
A la par de la actividad bancaria ejercía otro sueño, la docencia en la Universidad Nacional de Salta, formando a tantos jóvenes que pasaron a integrar el plantel de colegas quienes, justamente, decidieron que sea el Presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas en más de una oportunidad.
También creció a un alto rango de la función pública hasta constituirse en Ministro de Educación de la Provincia de Salta. Toda su experiencia de vida volcada en esa comprometida función.
Muchos reconocemos que encontrar a Juan José por nuestro camino fue como encontrar una perla en un montículo de arena, una brillante luz en las tinieblas.
Los hombres como las flores, perfuman su tiempo, deleitan con su presencia, armonizan con la vida circundante, pero luego marchitan y se deshojan, mostrando su fragilidad.
Creemos que el dolor es una materia que capacita más que la felicidad. Será por eso que ese dolor se convierte en tesonero y nos da las energías para seguir con nuestros sueños.
El éxito es una pesada carga que nos puede hacer trastabillar, decimos esto porque aún no entendemos esa su muerte primera que nos cubrió de distancia y de profundos silencios.
No queremos caer bajo las garras del olvido, porque nos torturarán los recuerdos. Mejor nos aferramos a su figura que la guardamos en nuestras almas, para que nos siga ayudando a cuidar con celo y con mucho esmero los caminos que supo conducir el querido “Boto Fernandez”.
Publicado originalmente en el sitio del Consejo. Ver la nota original (se abre en una pestaña nueva).